Hans Stuck


Hans Stuck, ha sido uno de los grandes pilotos de los años dorados de la F1. Llevó a cabo carreras memorables y fue considerado en su época como el "Bergmeister" (Rey de las montañas), ya que fue el auténtico dominador de los Hillclimb (Subidas en cuesta).

Nunca se supo con total seguridad cual fue su fecha de nacimiento, muchas fuentes citan que fue en 1890, otras en 1895, las cuales no se correspondían con la dada por el mismo Stuck, que decía que fue el 27 de Diciembre de 1900. Lo que si se supo es que nació en Varsovia, coincidiendo con un viaje realizado por sus padres.

Su padre poseía una finca cerca de Friburg (Alemania), y su estado de salud no era del todo bueno,es por ello que decidieron trasladarse a Suiza a un balneario. En esos años de juventud, Hans era conocido como Hans Stuck von Villiez, este último apellido procedente de su madre, pero que posteriormente durante los años de su carrera deportiva, la prensa británica confundía dejándole el ya archiconocido como Hans von Stuck. A la temprana edad de 17 años, Hans fue llamado a la guerra (recordemos que se estaba en plena I Guerra Mundial) a formar parte del 76 Regimiento de Artillería, haciendo filas al mismo tiempo que su hermano mayor, el cual moriría en plena batalla junto con su oficial.

A Hans le ordenaron que volviera a Alemania para dar la triste noticia a sus padres, al mismo tiempo que a la familia del oficial matado, allí conoció a la hermana del mismo, Ellen, con la cual mantuvo una buena amistad durante 5 años y a pesar de que era 5 años mayor que Hans, se casaron en 1922 y se fueron a vivir a Munich. Vivían en una granja y conseguían salir adelante con lo que les daba la misma, por esa época Hans se compró su primer coche, un Dürkopp y pensó que tal vez era mejor transportar la leche él mismo en el coche a dejar que lo hiciera el tren en el que la ponía, con tal de sacar mayores beneficios.

A partir de ahí se compró un cronómetro con tal de ver cuanto tiempo tardaba y empezó a ser famoso entre sus amigos por la velocidad que poseía, así que le dijeron que se apuntase a la subida de Baden-Baden, y es allí donde consiguió su primera victoria oficial en el año 1923. Desde entonces llevó a cabo una vida llena de competiciones, participando en todas las pruebas que podía y labrándose un caché, pero claro, toda esta vida hacía que no estuviera todo el tiempo que desearía en casa y finalmente Ellen decidió divorciarse de él.

Al ver sus dotes de pilotaje, los capos de Austro-Daimler le ofrecieron un programa de 4 pruebas con uno de sus sportscar, y en función de sus resultados le darían un "racing car" para pruebas de mayor categoría (Grandes Premios). Hans no desaprovechó la ocasión y fichó por ellos, haciendo buenas actuaciones y firmando finalmente con Austro-Daimler para un programa de "racing-cars" en 1927. Los campeonatos empezaron a llegar y fue en 1929 cuando se hizo con los campeonatos de montaña de Alemania, Hungría, Francia, Italia, Suiza y Austria... ¡ahí es nada!

En cuanto a su relación con las mujeres, en 1924 conoció a una inglesa, Xenia, por la cual se sintió fuertemente atraído, la cual estaba casada con el Conde húngaro Szichy, que competía con un Bugatti en las mismas carreras que Stuck. En una de ellas y antes de celebrarse, Stuck coincidió con el Conde, y entre copas hicieron la apuesta de que el que ganase se quedaría con Xenia (ya por aquel entonces se sabía que la relación entre la pareja no pasaba por el mejor momento), y justo antes de la carrera Xenia se le acercó a Stuck y le dijo "Conozco la apuesta y solo espero que ganes tú"....(Vaya con Xenia!), al final ganó Stuck y se quedó con Xenia durante 4 años, hasta 1930 en donde ella se fue a Inglaterra a ver a sus padres, ya que no se encontraba bien.

4 meses más tarde y viendo el periódico se dio cuenta de que Xenia estaba en el Sanatorio de la ciudad al poseer una enfermedad grave de pulmón. Ella no quiso que la visitara ya que se encontraba en mal estado...unos pocos meses más tarde fallecería. Así pues el año 31 no empezó nada bien para Stuck, por una parte la pérdida de Xenia y por otra la retirada de las competiciones de Austro-Daimler, lo que provocó que se quedase sin coche.

Por esta época surgió la figura de Julius Schreck, antiguo amigo de granja de Hans, el cual aconsejó a Hans de que tuviera una cita con Hitler el cual por aquel entonces era el lider del partido nacional  socialista, finalmente se reunieron en Munich,en donde Hans le explicó a Hitler las retiradas de Mercedes y Austro-Daimler de las carreras, y que solo Bugatti y Alfa Romeo estaban en liza, pero que a él no le apetecía conducir coches extranjeros. Hitler le dijo que les era imposible en ese momento, pero cuando estuviera en el poder, haría todo lo posible para que las marcas alemanas salieran a la luz de nuevo y que Hans tendría un asiento asegurado con ellos.

Esto hacía que Hans no tuviera coche en ese momento,pero sus amistades hicieron que saliera adelante de nuevo, el Principe Crown le permitió comprar un Mercedes SSKL y permititió que Hans estuviera corriendo durante los siguientes 3 años. En Junio del 31 ganó su primer gran evento, el Lemberg G.P. en Polonia, por aquel entonces el corazón de Hans empezó a fijarse en la figura de la jugadora de tenis Paula von Reznicek, la cual más tarde se convirtió casi en su manager haciendo que Hans compitiera en carreras que ella decidiera, así en diciembre y coincidiendo con su cumpleaños, se embarcaron hacia Sudamérica a disputar una prueba en Argentina, pero las condiciones de la carretera eran tan pésimas que no participó, después se fueron a Brasil en donde consiguió el campeonato de Montaña y estableció records de velocidad del país. Al retornar a Alemania,Hans comenzó un año lleno de éxitos ganando "Hillclimbs", uno tras otro, convirtiéndose en el "Alpine Champion" de 1932.....ese mismo año Hans contrajo matrimonio con Paula.

En Enero de 1933, Hitler tomó el mando del país e increíblemente hizo una llamada a Hans para recordarle que no se había olvidado del trato que tenían y que le preparase una reunión con todos los detalles necesarios, rápidamente Hans contactó con Ferdinand Porsche y el Barón von Oertzen, dueño de Auto Union, el cual había fabricado todos los coches de competición de Hans hasta ahora, después de esa reunión Hitler decidió dividir el presupuesto entre Mercedes-Benz y Auto Union. Unos pocos meses después Porsche tenía preparado el primer coche para hacer unos tests en el Sudschleife (el circuito sur del Nürburgring), y meses más tarde, el 6 de marzo de 1934, hizo su debut en el circuito de Avus para realizar y batir 3 records mundiales de velocidad con Hans Stuck a sus mandos, y su debut en competición se realizó el 27 de Mayo de ese mismo año, y en el mismo circuito, Mercedes no llegó a participar, y Auto Union desplazó 3 coches a cuyos mandos estarían Stuck, Prince zu Leiningen y August Momberger.

Al final de la primera vuelta, Stuck iba lider sacándole 1 minuto al 2º clasificado, el francés Louis Chiron. Con el paso de las vueltas, Hans fue aumentando esa diferencia hasta que tuvo problemas de embrague y abandonó. Posteriormente vendrían carreras de montaña, que ganaría y nuevas demostraciones en Grandes Premios, algunas de ellas con más éxito que otras, así se llegó a su victoria épica de Nürburgring, que lo catapultaron como héroe nacional y principal valor de Hitler representando el orgullo alemán. Después llegaría alguna derrota como la que sufrió a manos de Caracciola en la subida de Klausenpass, para finalmente hacerse con el campeonato en Frankfurt. En los Grandes Premios estuvo soberbio, en casi todas las carreras estuvo como líder, sobre todo cabe recordar la carrera celebrada en Monza en donde iba liderando fácilmente la carrera, hasta que le empezó a caer agua hirviendo del motor sobre los pedales, quemándole los pies.

Hans tuvo que entrar a boxes en donde se le hicieron vendajes y se le pusieron cremas,a ese tiempo zu Leiningen cogió el coche y siguió compitiendo, al intentar ponerle los botines, no le servían por los vendajes y tuvieron que coger los de un gendarme italiano, cuando Stuck cogió de nuevo el coche, zu Leiningen había bajado hasta la 4ª plaza, finalmente Stuck recuperó y acabó 2º.

A partir de entonces el capo de Mercedes, Alfred Neubauer, le ofreció a Hans la oportunidad de correr con Mercedes en 1935 por el doble de lo que ganaba en Auto Union, propuesta que al final rechazó gracias a los consejos de su amigo Caracciola. El recién finalizado 34 fue el gran año de Hans Stuck, por aquel entonces la AIACR no tenía estipulado aún el campeonato de pilotos, pero con 3 victorias y 2 segundos puestos, Stuck lo hubiera ganado de calle, por suerte le quedaba el campeonato de montaña el cual ganó ese año. 1935 comenzó con el viaje típico a Africa para disputar el G.P. de Tripoli, junto a él y como nuevo compañero de equipo tenía al hiper-rápido Achille Varzi.

El Gran Premio fue dominado por ambos, hasta que en un momento dado se inició un fuego en la parte trasera del coche de Stuck, quien no se dio cuenta hasta bien pasados unos minutos, cuando intentó frenar, los frenos estaban quemados y fue bajando cambios como consiguió parar y que con los extintores apagaran su cuerpo en llamas. Unas semanas más tarde, se disputó la carrera de Avus, allí Stuck era el auténtico dominador, haciendo la pole y sacando más de 10 segundos al siguiente clasificado.

La manga clasificatoria la ganó con facilidad, y en la final y mientras dominaba a placer un neumático sufrió un excesivo desgaste que le obligó a finalizar 4º. El resto del año fue con suerte bastante dispar, mientras que en las carrera de montaña no daba tregua a sus rivales, en las carreras de Gran Premio, sufría demasiados problemas mecánicos, ganando solamente en Monza. El colmo de su mala suerte vio su climax en el G.P. de Checoslovaquia en Brno, en donde un pájaro golpeó su cara mientras iba a gran velocidad. Con fuertes dolores de cabeza Hans regresó a boxes donde tenía un ojo en malas condiciones, lo que provocó que no pudiera competir en las últimas carreras del año.

En 1936,la figura de Stuck se vio ensombrecida por Bernd Rosemeyer, el auténtico as de los años dorados de la F1, prácticamente lo ganó todo ese año, tanto el campeonato europeo de F1 como de montaña, en cambio Hans no tuvo un gran año, casi ninguna victoria en carreras en cuesta, algún que otro podio en Grandes Premios y sobre todo fuertes accidentes que por poco acaban con sus esperanzas, sobre todo el de Monza en que chocó contra un árbol a alta velocidad que lo catapultó varios metros más allá. Su principal consuelo fueron sus records mundiales de velocidad, cometido éste que Auto Union dejaría para Rosemeyer para el siguiente año.

A pesar de la aureola de gran campeón que tenía Stuck sobre sus espaldas, comprendió desde el primer momento que el auténtico número 1 del equipo desde esta temporada era Rosemeyer. Para el año 1937, al equipo de Auto Union se les uniría el piloto italiano y polémico Luigi Fagioli, con lo que Auto Union poseía una parrilla de pilotos de excelente calidad. El año fue un dominio aplastante por parte de Mercedes, Hans no tuvo un gran año, salvo la victoria en el Campeonato Alemán de Montaña, pero el resto del año fueron podios aislados y records de velocidad.

La sorpresa vino a final de año,cuando Auto Union despidió a Stuck, al parecer porque enseñó su contrato a Rosemeyer para hacer que éste pidiera más dinero al equipo por sus prestaciones, este hecho no les sentó nada bien a los capos de Auto Union y se deshicieron de su 2º mejor piloto, lo que no tuvieron en cuenta los de Auto Union fue el hecho de que lamentablemente en enero del año 1938, e intentando batir un record de velocidad, Bernd Rosemeyer perdería la vida, haciendo que el equipo se viera bastante maltrecho para el año venidero, la presencia de pilotos como Christian Kautz, Rudolf Hasse y Müller no eran garantía para estar luchando por victorias, hecho que se comprobó en la primera carrera del año. La llamada a Stuck no se hizo esperar, pero no para competir sino para que hiciera tests y viera que es lo que fallaba en el coche, Stuck se negó en rotundo a menos que le dieran una oportunidad de correr, al final si conseguía un record de velocidad le volverían a fichar para el equipo, cosa que hizo.

Su año de competición no vio triunfos en Grandes Premios, el 3 litros V12 de Auto Union distaba mucho de poder luchar contra Mercedes, pero en carreras de montaña se hizo de nuevo con el Campeonato Alemán de Montaña y Alemán de Pilotos... nada mal para un piloto deshechado por su equipo a finales del año pasado. Su siguiente año no fue el mejor, se vio superado en su terreno (los Hillclimb) por Herrmann Lang y su Mercedes, y en carreras de Gran Premio, participó en 2 en donde acabó 6º en ambas, nada bueno para un piloto que había aspirado siempre a ganar, y se dedicaba más a carreras de 2ª categoría y a Sports que a luchar por los grandes retos. Este año conoció a la que sería su 3ª esposa, Christa Maria Thielmann.

A partir de aquí comenzó el período de la II Guerra Mundial, y a los pilotos alemanes se les prohibió participar en competiciones hasta 1950, por suerte Stuck consiguió la nacionalidad austríaca, gracias a sus influenciantes amistades y empezó a participar en carreras, primeramente con un AFM F2, y después al principio de los 50 con un Porsche Spyder. En 1946 se divorció de su esposa y se casó con Christa Maria, y sería en 1951 cuando tendría su primer hijo (con 51 años!), Hans Joachim (futuro piloto de F1 de los 70 y de turismos de los 90).

Los siguientes años fueron con pobres resultados, se unió a BMW e hizo el experimento de añadir el motor de 6 litros del Auto Union pre-guerra, sobre el 700cc del BMW para en 1960, hacerse con el Campeonato Alemán de Montaña, ¡una vez más!, ¡y a la edad de 60 años!... justo entonces decidió retirarse de las competiciones. Por suerte Hans padre pudo ver la llegada de su hijo a la F1, antes de su muerte en febrero de 1978, un mundo al que él perteneció pero que ya no se parecía en nada a lo que fueron esos años dorados.

Por causas del destino,y al igual que su padre, Hans J. Stuck compitió en los años dorados de Porsche en los Sport Prototipos en los años 80, haciéndose con el título de Campeón del Mundo en 1985.
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The Intimidator - Segunda Parte

Tras la temporada de 1983, en la que Earnhardt pilotó el Wrangler Jeans Ford Thunderbird número 15, ganando en Nashville y Talladega, y terminando octavo en la clasificación general, se produjo el retorno a Richard Childress Racing.

En un equipo con 2 pilotos, compartiendo garaje con Ricky Rudd, Earnhardt se puso a los mandos del coche número 3, también patrocinado por Wrangler.

Durante las temporadas de 1984 y 1985, visitó el Victory Lane en seis ocasiones, en Talladega, Atlanta, Richmond, 2 veces en Bristol, y Martinsville, terminando cuarto y octavo respectivamente en la clasificación general.

La temporada de 1986 veía como Earnhardt ganaba por segunda vez la Winston Cup, primer triunfo como propietario para Richard Childress. En esta sesión, ganó 5 carreras, estuvo entre los 5 primeros 10 veces, y terminó entre los 10 mejores en 16 ocasiones.
Al año siguiente, el campeón defendió su título con éxito, y repitió campeonato ganando 9 carreras, y terminando en el primer lugar de la clasificación con un margen de 489 puntos sobre el segundo clasificado, Bill Elliot. Durante el proceso, Earnhardt batió el record de 4 victorias consecutivas en la NASCAR, logrando también ser el primero en ganar 5 de las 7 primeras carreras del año. La formidable unión del piloto de Carolina del Norte con Richard Childress daba sus frutos.

En 1987, Earnhardt se ganó el apodo que llevó consigo el resto de su carrera deportiva, “The Intimidator”, después de provocar el trompo de Bill Elliot en las vueltas finales de la que actualmente es el “All Star Race”, carrera no puntuable para el campeonato, y conocida en aquel entonces como “The Winston”.

El año siguiente, el Chevrolet nº 3 cambiaba su aspecto al hacer su aparición BF Goodwrench, que reemplazaba a Wrangler como patrocinador. Con el cambio, la decoración del coche pasó a ser más oscura, predominando el color negro, lo que proporcionaba a Earnhardt su otro apodo, el de “Hombre de Negro”, lo que iba añadiendo fama y notoriedad al piloto que te echaba de la pista si no podía adelantarte.

Ganó 3 veces en 1988, terminando tercero en la clasificación general tras Bill Elliot y Rusty Wallace. El año siguiente, Dale ganaba 5 carreras, pero un trompo al final de la prueba de North Wilkesboro le dejaba sin campeonato, siendo ese año para Rusty Wallace.

La década de los 90 empezaba con sobresaltos en Daytona. Tras vencer en la “Busch Class” y en la “Gatorade Twin 125´s”, Earnhardt lideraba la Daytona 500 con 4 segundos de ventaja, momento en el que ondeaba la bandera amarilla y se neutralizaba la carrera. En el reinicio, con tan solo una vuelta por recorrer, el coche número 3 pisaba una pieza metálica y pinchaba uno de sus neumáticos, terminando la carrera en quinta posición. El equipo se sobrepuso a la decepción, y durante el año 1990 Earnhardt ganó 9 carreras, y logró su cuarto campeonato, tras batir a Mark Martin por tan solo 26 puntos.

El año 91 era testigo del quinto campeonato para Earnhardt y su equipo. Solamente logró 4 victorias, pero terminó el año con una diferencia de 195 puntos sobre Ricky Rudd.
Después de ganar su segundo set de 2 campeonatos consecutivos, el “Hombre de Negro” estaba decidido a lograr el tercero, pero la introducción de un nuevo motor y de mejoras aerodinámicas en los modelos de Ford, hacía que el Thunderbird se llevara la victoria en 13 carreras consecutivas, entre las últimas de 1991 y las primeras de 1992. La única victoria de Earnhardt este año se produjo en la Coca Cola 600 de Charlotte, cortando la racha victoriosa de Ford. El año 92 terminó con el número 3 en la duodécima plaza en la tabla, el peor resultado logrado por Earnhardt desde que se unía a Richard Childress. Al terminar el año, el que fue durante una larga temporada su jefe de equipo, Kirk Shelmerdine, le abandonaba para ser piloto, y era sustituido por Andy Petree.

El cambio fue beneficioso para el GM Goodwrench nº 3, ya que volvió a las primeras posiciones durante la temporada de 1993. De nuevo estuvo cerca de la victoria en Daytona, tras dominar la “Speedweeks” antes de terminar segundo en la “Gran Carrera Americana”, al ser rebasado en la última vuelta por Dale Jarrett. En su camino hacia su sexto campeonato, Earnhardt lograba 6 victorias, y lograba derrotar a Rusty Wallace por 80 puntos de diferencia.

El año siguiente, el piloto de Kannapolis conseguía lo que pensaba que era imposible, igualar el record de Richard Petty, convirtienose en el segundo piloto de la historia en ganar 7 títulos de la máxima categoría de la NASCAR, batiendo de nuevo a Mark Martin por 400 puntos de diferencia.

La temporada de 1995 empezaba de forma similar a las anteriores, con una nueva decepción, al terminar en segunda posición en la Daytona 500, tras Sterling Marling. Esa temporada Earnhardt ganaba su primera carrera en un circuito no oval, además de llevarse el triunfo en Indianapolis, pero al final perdía el campeonato por 34 puntos de diferencia, y Jeff Gordon conseguía la primera copa de su carrera deportiva, en un simbólico relevo tras el séptimo y último título de Earnhardt.

El año 96 nuevamente comenzaba con el dominio en la "Semana de la Velocidad", rematado por la segunda posición en la Daytona 500, ganada por segunda vez por Dale Jarrett. En Julio de ese año, durante la disputa de la DieHard 500 en el circuito de Talladega, Earnhardt encabezaba la tabla de puntos en busca de su octavo título, cuando en los compases finales de la prueba, Ernie Irvan perdía el control de su Ford, provocando un accidente múltiple, que hacía volcar al Chevrolet nº 3 tras golpear el muro. Las imágenes de Earnhardt siendo alcanzado por varios coches dando vueltas de campana a 300 km/h conmocionaron a los espectadores, aunque al final respiraban aliviados al ver a su ídolo salir del coche por su propio pie y saludando.
Todo el mundo pensaba que tras aquel brutal accidente Earnhardt diría adiós a la temporada, pero no se rindió y fue cuarto al final.

La temporada de 1997 terminó sin victorias, por segunda vez en la carrera deportiva de Earnhardt. Ese año iba a estar marcado por sendos accidentes en Daytona y Darlington, que impedían retomar la senda del triunfo al piloto más popular de la NASCAR.

El año 98 empezaba por fin con una alegría. Tras 20 años intentándolo, finalmente Dale Earnhardt ganaba la Daytona 500, batiendo a Bobby Labonte. En una muestra de respeto, al volver a la línea de boxes se encontraba con todos los miembros de los equipos rivales alineados para saludarle, y después lo celebraba dibujando un gran número 3 en el cesped de Daytona. Al fin lo había conseguido.
El resto de la temporada no fue demasiado exitosa, siendo octavo en la tabla de puntos al final.

Antes del inicio de la temporada de 1999, los aficionados debatían sobre la edad del gran campeón, y sobre si debía dejar que su hijo tomase su relevo. Sus dos triunfos en las dos carreras de Talladega hicieron pensar al público que el talento de Earnhardt ya solo se dejaba ver en las pruebas con “Restrictor Plate”, pero durante la segunda mitad de la temporada volvía a demostrar su clase, ganando en Michigan, en una carrera en la que se ponía en cabeza justo al final.

El año 2000 veía el resurgir de la estrella, al encontrarse recuperado de las lesiones que arrastraba desde su accidente en Taladega en el año 96, pero sus buenas actuaciones no eran suficientes para lograr el octavo título de su carrera.

El año 2001 comenzaba con Earnhardt como favorito para ganar la Daytona 500. Su aparición en televisión totalmente relajado demostraba que estaba dispuesto a repetir la victoria lograda en 1998. Tras un accidente multiple que paraba la carrera, se ponían en marcha las vueltas finales, con Michael Waltrip y Dale Earnhardt Jr. en cabeza, seguidos por el Chevrolet nº 3. A 3 vueltas del final, Sterling Marlin, que había demostrado tener uno de los coches más rápidos durante todo el día, era bloqueado por Dale Earnhardt, y ambos contactaban. El coche nº 3 perdía el control, golpeando frontalmente contra el muro. Al encontrarse atravesado en la pista, el Pontiac nº 36 de Ken Schrader impactaba contra la puerta del copiloto, para arrastrarlo durante unos metros antes de detenerse. Aparentemente, el acciente no parecía grave, sobre todo comparado con el ocuido en Talladega años antes.
Mientras Michael Waltrip veía la bandera a cuadros, seguido en segunda posición por Dale Earnhardt Jr., las asistencias llegaban a la zona del accidente.

Earnhardt era evacuado al Halifax Medical Center en ambulancia, y unas horas después, el presidente de la NASCAR, Mike Helton, anunciaba el fallecimiento del piloto más querido de la historia de la NASCAR.
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Al caído, caerle

Serás amado el día en que podrás mostrar
tu debilidad sin que el otro se sirva de esto para afirmar su fuerza.
Cesare Pavese
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La temporada de Formula Uno de 2009 contó con un final distinto a los demás, ya que la atención no recaía en quién podría salir campeón, pues el poderío de la extinta y adoptada Brawn Gp parecía alzarse con todo con gran anticipo, por ese motivo el campeonato perdió emoción sobre su recta final, pero como no se trataba de un único acto, ya que esto es un circo, la atención se fue a la temporada 2010, pero más que todo en cuáles serían las nuevas escuderías que llegarían a prestarle los servicios al tío Bernie. Así, eran varios los aspirantes; Lola, Brabham, Superfund, N.Technology, March, Lotus, Prodrive, Litespeed, Manor Gp (Hoy Virgin Racing) Epsilon Euskadi, Campos Meta 1 y USF1... Así que la lucha más emocionante no era la de Rubens, Jenson y Sebastian, se trataba de algo mayor, era algo más grande y con más participantes, era una batalla de las grandes, muchos guerreros encarnados en distintas tribus luchando por el pan, en donde cada día alguno se debilitaba y aparecía de repente el fenómeno de la supervivencia, la ley natural entraba a hacer lo suyo, sólo el más fuerte sobreviviría.
ITALERI-6061 Finalmente, parecían definirse los escogidos del canoso para su show principal, Lotus, USF1, Manor Gp y Campos Meta 1, el que sería el primer equipo español en participar en la gran carpa. Luego de la elección los rumores aparecieron como acostumbran, se agarraban de una diminuta hebra de cabello para luego armar una gran peluca y desencadenar un ataque de piojos. La típica rosca había llegado para aposentarse en la página principal de todos los diarios de motor que pudieran leerse sobre la faz de la tierra. Y es que confieso, también me uní a dichos rumores, rumores que algunos daban por ciertos, ejemplo YO, aunque otros no cuestionaban la legitimidad de la elección de Bernie y la daban por limpia. Mientras tanto, las moscas en el alambre.. la escudería japonesa Toyota había anunciado su retirada de la categoría, así como también lo hacia BMW, y fue ahí cuando los dípteros saltaron al pastel. De BMW no se supo nada en el momento, pero luego surgió algo inesperado que lo hacía respirar por la herida, algo que luego fue tomando bases y hoy día marcan los segundos mejores tiempos en los tests de pretemporada en Cheste.

En cuanto a Toyota, un tipillo poco conocido de procedencia serbia, resultó comprar la totalidad de la difunta escudería, entonces, algo raro estaba pasando... El hombre de nombre Zoran Stefanović, nombró a dichas cenizas Stefan GP, la que sería la primera escudería Serbia. Hasta el momento nada relevante sucedía, luego el tiempo fue pasando y los de Brawn se alzaron con todo. De esa manera, unos comían pavo en noche buena, otros trabajan 25 horas al día, y otros rascaban sus grasosas barrigas con un palillo en su boca. Sí! Durmiéndose en los laureles, tal es el caso de USF1 y la escudería de Adrián, así que llegaron las advertencias, rápidamente los americanos lanzaron un video para dar muestras de supervivencia y bueno, al parecer les sirvió, aunque al canoso no le preocupan los gringos pues sabe el mercadeo patriota que existe, la gran duda era Campos, que parecía no despegar.

Stefan GP ya había puesto en una ocasión algunas quejas sobre lo supeditado que estaban los nuevos equipos en cuanto a su motorización (Cosworth),  pero no fue escuchada realmente. Los días siguieron pasaron y las cosas no fueron muy bien en Campos, vendió su parte a Tony Texeira y los planes ahora estaban en otra tónica, sin embargo faltaba la estocada de Stefan a los españoles, luego de decir en más de una ocasión que estaría en Bahrein y de haber ordenado el desembarco de su equipo en Sakhir, el golpe venía, en los medios apareció la posible venta del proyecto del auto de Campos por parte de Dallara a Stefan Gp, esta jugada sólo sería estratégica para dejar sin pies al equipo español y verlo derrumbarse al no tener una base. Al escurridizo Zoran no le interesaban los planes de Dallara, pues este ya contaba con su monoplaza con anticipación y el motor que iría en su auto sería Toyota. En cuanto a pilotos, se especula la vuelta del menor de los Schumacher, y Kazuki Nakajima, no es la mejor nómina pero si el proyecto del serbio va tan en serio como sus amenazas seguro será un juguetico rápido.

216924-mario_003_superDesde una perspectiva real y justa, la plaza que hoy está en juego debería tener un nombre ya, y que otro que el de  Stefan GP, una escudería que viene con planes serios desde su albor y aún sin tener una confirmación mueve sus cartas demostrando su poderío, mientras tanto, la otra cara de la moneda, Campos, ha venido viendo como se desploman sus sueños e intenciones, un proyecto que empezó con grandes bases pero que hoy es débil y que han intentado salir a vender con el lema de “Después me paga”, no es lo que se merece la Formula Uno. Independientemente de si son o no jugarretas del tío, se necesita seriedad, pero no la seriedad del canoso, ya que nunca lo ha sido, es más, es hasta cínico e ingenuo, intentando convertir la categoría en “Mario Kart” en donde habrían hasta atajos y seguramente sorpresas para lanzarle a los rivales, no eso No!, seriedad por parte de los equipos, esa que no tenía Renault en 2008, esa sí! entonces quién más que este extraño serbio que viene con planes creíbles y serios.

Quién lo pensaría, pero han matado al torero en su propia plaza.
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Mejoras I

De nada sirve al hombre lamentarse de los tiempos en que vive. Lo único bueno que puede hacer es intentar mejorarlos.
Thomas Carlyle

Sigo pensando en hacer del blog algo mucho más participativo, por tanto voy a empezar una lista de cosas que harían que la F1 mejorase, bajo mi punto de vista, para debatir sobre ellas, añadir unas cuantas y cuando haya algo más definitivo, traducirlo y mandarlo todo a Jean Todt y a los equipos. Y que se dejen de marearnos con los reglamentos, que es la única cosa en la que estamos de acuerdo los aficionados y no parece que se den cuenta.
  1. Coches más estrechos y resistentes. Daría más oportunidades de adelantamiento y los pilotos podrían arriesgar más sin tanto miedo a romper cualquier pequeño (o gran) elemento y echar la carrera al traste. Pero tampoco habría que llegar al punto de convertir a la F1 en un demolition derby.
  2. Regar el asfalto. Últimamente casi parece algo indispensable la lluvia para disfrutar de una buena carrera. No sería nada difícil de hacer un programa informático que controle los aspersores y que vaya de menos a más, simulando lluvia real. Los equipos podrían predecirlo: el mismo programa podría simular una tormenta que pasa por el circuito, incluso dejando más agua en algunas partes que otras.
  3. Limpiar la goma de la trazada. Se podría limpiar, sobre todo antes de la carrera, para que un coche no perdiese tanto al salirse de la trazada, con lo que tendrían más opciones de adelantamiento. Obviamente a lo largo de la carrera se acumularía goma, pero contra eso poco se puede hacer, creo. Quitar toda la goma acumulada durante todo el fin de semana justo antes de la carrera valdría.
  4. KERS para todos. Personalmente creo que el fallo del KERS fue no hacerlo obligatorio para todos los equipos, junto con coincidir con el "doble difusor". Métodos de "push to pass" funcionan perfectamente en otras categorías, y el KERS le daba ese toque verde que quiere conseguir la F1. Además, tengo unas ganas enormes de ver funcionando la solución de Williams.
  5. Carreras fuera del campeonato y vuelta de circuitos clásicos. Perfectas para que los equipos obtengan más datos de los monoplazas, prueben a jóvenes promesas, los patrocinadores ven más tiempo en pantalla sus nombres... Por ejemplo: vuelta Indy al mundial y otra carrera en EEUU pero no puntuable (¿Vanderbilt Cup?); un GP en Francia, el circuito casi daría igual (¿qué tal está Dijon hoy en día?), podría turnarse con Jerez cada año por ejemplo, y el de Valencia fuera que es un pestiño; Imola de vuelta; a los jeques hay que tenerlos contentos así que se podría dejar uno y el otro como no puntuable; contentar a Bernie y a Gazprom (Газпром) con uno en Rusia; ¿pedir la vuelta del Ring sería mucho? Ya empiezo a desvariar...
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Los pretéritos manejadores

Scottsdale, Arizona.- Ante tanto infantilón que cree poseer el don de la pericia volantística que otros muchos han adquirido a base de pegarse hostias contra las barreras de neumáticos, han surgido varios elementos en el universo formulaunístico que, cargados de anegados otoños, tratan de demostrar que la acumulación de arrugas es algo que no influirá en su desempeño a corto plazo en los circuitos de la "categoría reina".

Decía John Barrymore que una persona no es vieja hasta que los remordimientos ocupan el lugar de sus sueños, y eso es lo que le ha sucedido a uno de esos añosos choferes, Michael Schumacher, al que los remordimientos han asaltado en la confortable villa del placer y le han obligado a preguntarse cual es el sino de su existencia. Viéndose eternamente aburrido y asaltado por locas ideas de carreras motociclísticas, de las que ha sacado muchos golpes en su cuerpecillo de adolescente curtido, el veterano alemán tuvo el espaldarazo definitivo cuando vio a su amigo Felipe Massa agujerear su casco con un muelle, el del BrawnGP que recorría los senderos húngaros precediéndole. Schumacher tuvo la oportunidad de manos de su mecenas, Montezemolo, de volver a manejar un Ferrari, pero dolencias en el cuello dieron al traste con sus sueños de renovada juventud. Pero la semilla estaba dentro, y Schumacher ya solo tenía una meta, transformar sus remordimientos, y afrontar sus sueños, que no son otros que saciar la enorme necesidad física y mental de conducir un bólido de carreras y el tratar de demostrar a todo ser viviente que es el mejor piloto de F1 de la historia. Algo tan abstracto e indemostrable como eso. Sería como preguntar al alguien qué tipo de caballo le gusta más, el pastor alemán o el Rolls Royce. Si consigue ganar de nuevo, estará cerca de conseguir sus objetivos, si fracasa, será solo fruto de la edad y de un no estar para determinados trotes. Michael no arriesga absolutamente nada.

Los otros dos añejos personajes que pululan por la parrilla actual de la F1, están y provienen de situaciones completamente antagónicas a las del kaiser, y son el producto del tesón y el trabajo cotidiano (teñidos de "mala follá", como dicen en Andalucía), y sobre todo un enorme aporte de testarudez y fe en sí mismos, Pedro de la Rosa y Rubens Barrichello. El filósofo Schopenhauer sugería que muchas veces las cosas no se le dan al que las merece más, sino al que sabe pedirlas con insistencia.

De la Rosa ha sido el filón mal explotado, que viniendo de triunfar en tierras niponas, se encontró con un Eddie jordan que no le dio la oportunidad que se merecía, debiendo venderse después a muy bajo precio a Arrows y después a Jaguar. El resto ya lo sabemos, pues Pedro, para tener un buen volante en la F1, tuvo que renunciar a un asiento oficial y conformarse con ser probador de McLaren, y además, ofrecer fidelidad extrema a los de Woking para que el resto lo hiciese su trabajo diario. El resultado lo estamos viendo ahora, un puesto de piloto titular en Sauber y unos tiempos en Cheste que hacen ilusionar al más frío de los mortales.

Por su parte, Barrichello, se apunta también a ese factor de piloto mayor y testarudo que consigue lo que quiere a base de insistencia. A principios de la pretemporada 2009, el bueno de Rubens estaba casi jubilado y considerando participar en las IndyCar Series, pero hubo un momento en el que manifestó a la prensa que no iría a competir a USA y que seguiría buscando equipo en lo que quedaba de parrilla (seguro que Ross Brawn ya le comentó que no se marchase porque tenía asiento en la ex-Honda). A diferencia de Pedro Martínez de la Rosa, Rubinho siempre ha estado de piloto titular en los equipos en los que ha militado, haciéndose con los puestos por su buen hacer y, también, por su garganta profunda. Jordan, Stewart, Ferrari, Honda, BrawnGP, y ahora Williams, una buena oportunidad para confiar en el abuelo. Si Sir Frank le da un buen monoplaza, esta vez no tendrá excusa Rubens, y no servirá lanzar malhumorados arranques de furia por el favoritismo del patrón de la escudería. No, Rubens, puedes estar tranquilo que Frank Williams no es de esos.

¿Pero pueden realmente ser competitivos estos semi-abuelos en una categoría tan exigente física y mentalmente como la F1? Para comprobar algo más o menos equivalente, y revisando los datos que se pueden obtener en la web de la Patrulla Águila, cuerpo de militares españoles que se dedican a hacer exhibiciones aéreas, podemos ver que el mayor y jefe de todos ellos es un señor nacido en 1967. Es decir, que un individuo con 44 años (3 más que michael Schumacher), ejerce una profesión de muy alto riesgo, en la que necesita una preparación física excepcional para aguantar las mismas “G” que un piloto de F1, en la que la exactitud de las coreografías que llevan a cabo les obliga a tener una capacidad de concentración fuera de lo normal, efectuando mil tirabuzones y picados en barrena que, de producirse un error les hace dar con su avión en tierra y sus huesos quién sabe donde. Si a estos pilotos se les tiene en activo con 44 años ¿por qué no a un piloto de F1, que necesitaría una preparación física similar?

No me cabe la menor duda de que estos ejemplos de la F1, serán competitivos si sus monturas lo permiten y tener 38 o 41 años son boberías secundarias. Cuando hablamos de los efectos de la edad siempre pongo el ejemplo del piloto de la Nascar, Mark Martin, que acaba de cumplir 51 primaveras y el año pasado estuvo luchando en el Chase por llevarse el campeonato 2009, metido en un armazón de retorcidos hierros durante tres horas cada carrera, lamiendo el muro a cada paso por curva.

También pongo el ejemplo de Sergio, mi ex-compañero de marathones, que me sacaba casi 20 años (rondaba los 55) y se marcaba unos meritorios 1:06 en media marathon. Sergio decía que lo que hay que hacer es entrenar como joven, que él solo notaba cierto “agarrotamiento” por la edad.

Y digo yo, si alguien con treinta y muchos, en plenitud física, no es considerado apto para llevar un monoplaza F1 ¿lo es un ”mocoso” con dieciocho años, que no tiene la madurez mental suficiente ni para tratar correctamente a sus padres? Ejemplos recientes de la fragilidad mental de los jóvenes pilotos, a montones: la pérdida del campeonato de 2007 por Hamilton, la casi pérdida del campeonato en 2008 por Hamilton, los fallos clamorosos que impidieron a Vettel luchar por el título en 2009, la que se le vino encima a Alguersuari en su precipitado debut, el bloqueo mental de Yuji Ide en 2006, donde no atinaba a meter la marcha atrás, aquél famoso "On" del limitador de velocidad que activó Hamilton en Brasil 2007...

Estamos hablando de encontrar el delicado equilibrio entre la madurez mental y la buena forma física. La segunda se puede entrenar, pero la primera se adquiere a través de la experiencia, empíricamente, y para tenerla a cortas edades, se necesita ser alguien realmente especial.

"La vida real del hombre es feliz principalmente
porque siempre esta esperando que ha de serlo pronto".
Edgar Allan Poe
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Otra década de Fórmula 1

El mes que viene volverán a rugir los motores de la Fórmula 1 y se iniciará la última temporada de la década. De momento los equipos van presentándose poco a poco y vamos sabiendo que aspecto tendrán los coches que saldrán a la pista en Bahrein en menos de cuarenta días. Las incógnitas de los pilotos también se van despejando y, exceptuando una plaza en USF1 y otra en Campos Meta, los nombres de los hombres llamados a disputar los próximos 19 grandes premios están ya claros. Ahora solo cabe esperar a los entrenamientos de pretemporada y a los juegos de especulaciones que se desatan desde el momento en que los coches salen a la pista y se empiezan a comparar tiempos, pudiendo los equipos dedicarse a esos juegos que tanto les gustan de salir más o menos cargados y con neumáticos más o menos apropiados para despistar a la prensa y, mucho menos, a la competencia.

Como a mí me dan bastante pereza todas esas especulaciones y, a estas alturas, soy lo bastante paciente como para esperar a que los coches salgan en Bahrein para ver quién corre de verdad y quién se ha dedicado a tirarse faroles, creo que este tiempo que nos queda lo podemos dedicar a hacer un análisis de lo que ha sido esta primera década del siglo XXI para la Fórmula 1.

La primera temporada del S.XXI se iniciaba en Australia el 12 de marzo del 2000, con 17 carreras por delante, (dos menos que este año), con 11 carreras en el Viejo Continente y únicamente un circuito “exótico”, el de Malaysia, llamado a poner fin a la misma el 10 de octubre. Circuitos hoy en día desaparecidos del calendario como Ímola, el A1 Ring austríaco, Indianápolis, o Magny Course estaban indiscutidos, mientras otros que hoy en día penden de un hilo como Silverstone, el Gilles Villeneuve, Spa Francorchamps o Suzuka eran clásicos absolutamente irrenunciables, como ya he dicho el único circuito exótico era Malaysia y el único urbano Mónaco.
El Autodromo Enzo i Dino Ferrari, el el 2000 nadie dudaba de su continuidad en la F1

Aquel año el mundial fue dominado por Michael Schumacher, que logró nueve victorias e inició una racha triunfal en Ferrari, mientras Hakkinen fue capaz de quedar a menos de 20 puntos del teutón, pese a las ya mencionadas nueve victorias finales de este. Entre los hombres que disputaron aquel primer mundial del milenio destacan nombres como Herbert, Alesi, Irvine, o Verstappen, mientras, a falta de confirmar los pilotos de Campos y USGP, únicamente cinco pilotos de los que estuvieron en el 2000 seguirán corriendo en el 2010: Trulli, Barrichello, Button, Schumacher y De la Rosa, aunque estos dos últimos lo harán tras una larga ausencia estos últimos años.


Los once equipos que participaron el año 2000 se parecían bastante a los que disputarán este año 2010 en el sentido de que solamente 3 de ellos estaban fuertemente vinculados a una motorista, (Ferrari, Jaguar y McLaren Mercedes), siendo el resto equipos privados con acuerdos únicamente de motorización con las grandes motoristas y, en algunos casos, con graves problemas de financiación, (Prost y Minardi, sobre todo). Cabe destacar que de las motoristas que participaron oficialmente en el 2000 únicamente Ferrari, Mercedes y Cosworth lo harán en el 2010.

Las tres primeras temporadas del S.XXI no vieron demasiados cambios, los circuitos permanecieron bastante estables, excepto una muy significativa desaparición de Spa el 2003, y Schumacher y Ferrari se dedicaron a dominar con mano de hierro, aunque en el 2003 les costó bastante más de lo previsto hacerse con el título. En el año 2001 debutaron tres pilotos llamados a tener un gran peso en el resto de la década, Kimi Raikkonen, Juan Pablo Montoya y Fernando Alonso, precisamente fueron los dos primeros quienes pusieron en serios apuros al Kaiser la temporada 2003, aunque al final sería Alonso el único capaz de ganar el campeonato con Schumacher en la pista. En el campo de las escuderías, en el 2001 Renault decidió volver mediante la adquisición del equipo Benneton, propiedad de Briatore, que seguiría con la nueva escudería, mientras en el 2002 Toyota se decidía a dar el salto a la categoría, con un presupuesto de escándalo y unas ambiciones muy grandes; otro debut en este periodo, aunque menos llamativo hasta hace muy poco, fue el del Australiano Mark Webber el 2003.
Tres pilotos que han marcado la década y que debutaron el 2001

En 2004 sin embargo empezaron a cambiar las cosas, no tanto en el ámbito deportivo donde, tras una temporada en la que parecía que el liderazgo de Schumacher-Ferrari podía ponerse en entredicho, el Kaiser se dedicó a arrasar literalmente al volante de su bólido rojo, con 13 victorias, siete de ellas consecutivas; si no en lo que se refiere a la elección de dónde debía disputarse la Fórmula 1, no solo no volvió Bélgica, si no que hicieron aparición los grandes premios de Bahrein y China, de manera que Malaysia ya no estaba sola como carrera exótica y alejada de las grandes masas de seguidores de la Fórmula 1. En lo que se refiere a los equipos hay que destacar que el papel de Honda dentro del equipo BAR aumentó muchos enteros, (de hecho logró la segunda posición final en el campeonato), mientras en Renault Fernando Alonso empezaba a brillar con luz propia, por su parte Felipe Massa hacía un discreto debut en el equipo Sauber.

A partir del año 2005 se viviría una auténtica revolución en el ámbito deportivo, ese mismo año Ferrari fue incapaz de adaptarse a la nueva normativa de neumáticos y, por primera vez en toda la década, Michael Schumacher no ganó el mundial, si no que lo hizo Fernando Alonso en una interesante lucha con Kimi Raikkonen; al año siguiente Alonso y Renault revalidarían el título, esta vez sí, luchando de igual a igual frente a Schumacher, el monopolio rojo quedaba oficialmente roto y en España mucha gente descubría que existía un deporte llamado Fórmula 1, (incluidos muchos periodistas supuestamente deportivos).


Sin embargo uno de los aspectos más destacados de lo que sucedía a mediados de la década pasó relativamente desapercibido, en 2006 BMW deshacía su asociación con Williams y se lanzaba a competir por libre mediante la compra del equipo Sauber, de este modo los equipos dominados por grandes motoristas se convertían en mayoría dentro de la parrilla y, significativamente, copaban las seis primeras plazas del campeonato de constructores. El equipo Jordan también desaparecía, (con la desaparición de Sauber y Jordan nos quedábamos sin los dos principales equipos privados que habían hecho su debut en los años 90); y, nadando a contra corriente, en 2005, un equipo privado, Red Bull, se hacía con una escudería propiedad de una gran motorista, Jaguar. Entre los pilotos debutantes en este periodo el más destacado era Robert Kubica, mientras Nico Rosberg también hacía su debut.

En 2007 Fernando Alonso fichaba por McLaren, lo cual sumado a la retirada de Michael Schumacher, parecía indicar que viviríamos una larga temporada de dominio del asturiano en el mundial, un dominio que únicamente Kimi Raikkonen podría intentar asaltar desde su nuevo puesto en Ferrari, pero ese mismo año hacía su debut Lewis Hamilton, (así como Kovalainen y el mucho más brillante Vettel); lo que nos haría vivir la temporada más polémica de la década, (más incluso que la última de Schumacher). Al final el rio se revolvió tanto que Kimi fue el pescador que se llevó la mejor ganancia, haciéndose con un mundial absolutamente imprevisto. En 2008 Alonso salía de McLaren por la puerta de atrás y Hamilton, esta vez sí, se proclamaba campeón, aunque para hacerlo tuvo que esperar a la última curva de la última vuelta de la última carrera.

En lo que se refiere a las escuderías las motoristas dominaban absolutamente el campeonato,y algunas de ellas, como Honda, se permitían el lujo de tener hasta dos equipos, (Honda y Super Aguri), únicamente Red Bull, Williams y Force India, (que debutó el 2008), aguantaban la bandera de los equipos privados, aunque con mucha más fortuna, (en todas las acepciones de esta palabra), Red Bull que el resto; los principales debutantes fueron Timo Glock y Nelsinho Piquet, que pasará a la historia de la Fórmula 1, aunque por motivos muy distintos a su padre…
En lo que se refiere a los circuitos el año vivíamos con gran alegría el retorno de Spa, (aunque convenientemente descafeinado), y el 2008 continuamos con la tendencia a la deslocalización de la Fórmula 1, haciendo su debut Singapur y Valencia, (que si bien está en Europa poco tiene que ver con las carreras europeas habituales de la Fórmula 1).

El 2009 fue probablemente el año más extraño de toda la década en lo que a la Fórmula 1 se refiere, ya que en él fue cuando las grandes constructoras se decidieron a enfrentarse a Bernie Ecclestone y Max Mosley en una guerra que perdieron claramente, aunque Mosley también cayó en combate; el fruto de esta guerra fue una total desorganización de la parrilla debido a las batallas en forma de cambios de normativa orientadas a desgastar al enemigo más que a promover el espectáculo. Tal desorganización permitirá a Jenson Button hacerse con el título, luchando contra Vettel, Barrichello y Webber, (alguien se debe haber hecho rico en las casas de apuestas), mientras Raikkonen y Massa luchaban por los puntos, (en el caso de Massa también los de sutura), Hamilton solamente podía ganar dos carreras y en la segunda mitad del año, y Alonso se limitaba a circular con su inoperante Renault, (eso mientras a su jefe le explotaba en la cara el Crashgate en las últimas batallas de la guerra por el control de la Fórmula 1), entre los debuts destacaremos a Kobayashi y Alguersuari, mientras Grosjean pasaba en pocos meses de joven promesa a deshecho de la Fórmula 1.

En el campeonato del mundo de constructores por primera vez en 12 años un equipo totalmente privado se hacía con el título, mientras el debut de Abu Dhabi en el calendario hacía que el número de carreras disputadas fuera de Europa fuera mayor que el de carreras disputadas en el continente que vio nacer a la Fórmula 1.
Una imagen que resume la política que ha segido la F1 esta década en cuanto a circuitos

En 2010 no podemos hablar aún de resultados deportivos, pero por el momento hay una serie de hechos que ya son noticia antes aún de que se enciendan los semáforos de Shakir, por primera vez en mucho tiempo los equipos privados serán clara mayoría en la parrilla de salida, únicamente Mercedes, (que se ha decidido a soltar McLaren y buscarse la vida sola junto a Ross Brawn), Ferrari y Renault siguen en el callo, mientras McLaren recupera la independencia por primera vez desde finales de los 90, Red Bull intentará consagrar los éxitos del año pasado, Williams necesita reverdecer laureles, Sauber recupera su equipo y Lotus, USF1, Campos-Meta, y Virgin debutan, (este hecho es un resultado claro de la victoria de la FIA sobre las motoristas el año pasado). Alonso vuelve a correr en un monoplaza a priori competitivo, Hamilton vuelve a tener un campeón del mundo con el número uno pintado en el coche como compañero de equipo, y Michael Schumacher decide volver al mundial.

Si algún aficionado del año 2000 pudiera ser trasladado mediante un vórtice espacio-temporal al día de hoy probablemente tendría mucho que decir. Seguramente le costaría creerse el calendario presentado por la FIA, con 10 de 19 carreras fuera de Europa, tres de ellas en el Medio Oriente y cinco en Asia Oriental, mientras Alemania solo tiene una carrera y Francia y los Estados Unidos ya llevan dos años sin ver la Fórmula 1, (es particularmente doloroso lo del país galo, con lo que este ha representado y representa en el mundo del motor).
La siempre espectacular salida de Indianápolis, que ya no volveremos a ver

Tres pilotos españoles en la parrilla y hasta un equipo, (aunque lo de Campos a estas alturas me da más miedo que ilusión), una carrera en un circuito urbano en Valencia y oir tertulias de Fórmula 1 en cualquier bar o emisora de radio, (que en muchos casos viene a ser lo mismo), sería la otra gran novedad para alguien proveniente de un país que en el año 2000 veía como De la Rosa intentando arañar un punto con su Arrows y Gené con su Minardi eran vistos como un paso de gigante para unos aficionados al motor que, de reconocer abiertamente su pasión en público, corrían el riesgo de ser tachados inmediatamente de bichos raros.

Mucho ha pasado en estos diez años, aunque todo pinta que el mundial lo seguirán disputando Ferrari, McLaren y Schumacher, hemos vivido un camino de ida y vuelta en la relación de la Fórmula 1 con las grandes motoristas, (esperemos que ocurra lo mismo con los circuitos exóticos), y mucho ha de pasar en los próximos 10 años, esperemos estar ahí en enero del 2020 para contarlo, de momento habrá que seguir teniendo paciencia para esperar a que la décima temporada del segundo milenio se ponga en marcha y, mientras tanto, no dejar que nos enreden con los jueguecillos de pretemporada que tanto gustan a escuderías y periodistas.
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marcas en la pintura


la lucha contra el poder es la lucha contra el olvido
Milan Kundera

Una de las cosas que más hacen falta en la F1 actual son marcas. en un deporte en que de por sí el presente absorbe con egoismo toda la atención; la inestabilidad económica de los equipos, la entrada de nuevos actores al proceso, el cambio de reglamentos.... todo conspira para borrar de nuestros ojos fracasos, despidos, patrocinios; sí, pero también glorias, campeones, y fechas heroicas. Ferrari, que ha variado docenas de veces el tono rojo de su pintura, se presenta como la piedra inmutable en medio del océano. Solo eventualmente algún equipo llama la atención con una pintura que nos demuestra que el presente no es todo. Mi preferido? el Williams de 2007 lleno de firmas de pilotos (Alan Jones escribió: "i was the first!"). 


Primero:  la falta de patrocinio. Si en 2007 nos reíamos del inútil intento de la BAR de parecer "Verde", esto no era sino una distracción o una llamada de atención para el escaso patrocinio que captaba un equipo en el cual nadie creía. En 2010 Sauber y Renault ya no disfrazan, las nuevas pinturas muestran grandes espacios laterales esperando llamar la atención de los miles de departamentos de Marketing disponibles. Sinceramente espero que lo consigan. La virgin Records ya anunció que va a tener el carro completamente negro, y no creo que sea porque es el mejor color para combinar con los cascos de los pilotos, sino porque el logo de la indústria es rojo. La sorpresa de la vez viene de la Williams, que ha salido lleno de logos. una buena foram de demostrar que sigue dando batalla.


Combinen la monotonia de una pintura con los espacios vaciós de un GP de oriente, y tendremos escenas más parecidas con Chernobil después del accidente que con un espectáculo dominical.

Segundo: el regreso de los buenos tiempos. 
Parece más un deseo de año nuevo, como bajar de peso o lavar el carro toda semana. la Renault, después de la resaca del bicampeonato, no ha podido recuperar el ritmo, y ahora en una nueva etapa recurre a la nostalgia para llamar la atención. Y hablando de nostalgia, nada mejor que la Lotus, que va a usar los británicos verde y amarillo.
Si bien puede ser por causa de "ya-se-sabe-quien" patrocinando, creo que la Ferrari también ha rejuvenecido un par de años con ese alerón blanco, le queda bién el maquillaje. 

Tercero: el nacionalismo. me encanta este tema, y creo que no va a ser anecdótico, sino que va a aumentar encuanto la F1 se hunde, decadente. La Mclaren no deberia poner una  "union Jack" en el rabo de tiburón? la mercedes regresa al tradicional blanco de los alemanes, poco a poco, con ese plateado claro. Finalmente, lo que nunca voy a entender es esa intención idiota de Vijay Mallya de creer que los demás indúes son idiotas: ese equipo no tiene nada de nacional.

Cuarto: estamos experimentando. Finalmente! recuerdan como en 2007 era imposible distinguir a los Williams de los Sauber, o a los Red Bull de los Toro Rosso? en ese grid monocromático, solo el Spiker sobresalía del montón. Ahora tendremos una Virgin Negra, una Renault Amarilla, una Mercedes Blanca... será que la USF1,  siempre tan original (desdeña el tunel de viento) no irá a salir a rayas blancas y rojas, con cincuenta estrellas en la tapa del motor? no, visión del infierno! aléjate! vaderetro satanás!! yo prefiero otro Hesketh 308D nuevamente en el grid.
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Rudolf Caracciola


Uno de los grandes pilotos de la preguerra participó en el gran duelo de los años 30 entre Mercedes y Auto Union.














Rudi Carach es uno de los más grandes pilotos automovilistas de la Historia, por más que ese título también se adjudique, con todo merecimiento, a varias decenas de pilotos, desde Léon Théry hasta Michael Schumacher.
Pero por si hiciera falta documentar este criterio, se puede aportar el testimonio de Giovanni Johnny Lurani, buen piloto y mejor historiador del automóvil de competición: "Rudi Caracciola fue uno de los más grandes pilotos de todos los tiempos. (...) su fabulosa carrera, en su apogeo entre 1932 y 1939, queda como una de las más excepcionales en la historia del deporte del automóvil."
En 1998 fue introducido en el International Motorsports Hall of Fame of America.De origen napolitano, nació en Remagen el 30 de Enero de 1901 y fue encontrado muerto el lunes 28 de Septiembre de 1959 en su mansión de Lugano. Había sucumbido a una afección hepática, probable secuela de su último accidente en Berna o de la medicación intensiva recibida tras sus otros accidentes.Leyendo su excelente autobiografía, da la sensación de que se trataba de un tipo sociable y comunicativo.
Pero, en realidad, Rudi se encerraba en sí mismo, guardando con el exterior una actitud misantrópica, no huraña pero sí melancólicamente reservada. Aunque culto y amable, siempre fue muy parco en las entrevistas y prefería hacer vida discreta con su segunda mujer, Baby. Sin embargo, después de su funeral se descubrió que era dueño de una bien surtida y selecta bodega, que encerraba botellas de champaña y vino de las mejores añadas desde principio de siglo. ¿Para quién era aquella reserva, si él no bebía y no recibía invitados?
Es inútil reseñar aquí su palmarés completo, cuyo detalle se puede consultar en el apéndice de su libro "A Racing Car Driver's World". Basten dos o tres muestras del mismo, bien conocidas, por otra parte: en 1924, su primer año como privado con Mercedes, ganó 27 pruebas sobre 27. En 1929 impuso un mastodóntico SSK de 2,5 toneladas y 225 HP en el endiablado Tourist Trophy de Belfast, con récord de vuelta rapida. Dos años más tarde y ante el asombro de todos, se serviría de un SSKL para conseguir otra heroica victoria en las Mil Millas, batiendo récords.
Además, ganó una decena de veces en NürburgRing, uno de los circuitos más selectivos, manejando, con su estilo frío de impecable suavidad y equilibrio, los Mercedes-Benz más díficiles de conducir de la historia de la marca (de mas de 650 HP!!!), y destacando aún más en arduas condiciones atmosféricas. Con todo ello (y además de 3 campeonatos europeos de Montaña y 2 de Alemania), fue coronado 3 veces campeón europeo, lo que equivalía a campeón mundial de Grand Prix.
Como todos los grandes ases, Caracciola poseía unas facultades físicas superiores a lo óptimo (vista, reflejos, fortaleza, valor, coordinación psicofísica, capacidad de concentración, capacidad de sufrimiento). Era de esos pilotos cuyo cerebro gira mucho más rápidamente que su cigüeñal o sus ruedas; y así no es difícil ser un as. Pero es que, además, su calma para no perder los papeles ante situaciones comprometidas, su sangre fría para mantener un planeamiento inteligente, no apasionado, de la carrera, le diferenciaba de otros ases de su tiempo, más temperamentales (Nuvolari, Rosemeyer, Fagioli), y lo asimilaba a Nazzaro, Varzi, Fangio, Clark, Foyt..., es decir a los más grandes de entre los grandes.
Narrando el desarrollo del Gran Premio de Masaryk 1937 en Brno, Alfred Neubauer describe con admiración, una vez más, la perfección del estilo de Carach: "(...) y Rudi vuelve a apretar la marcha; conduce con precisón increíble, afinando en las curvas de modo tal que es un placer estético verle correr." Sin embargo –y como es habitual-, al gran público le parecía que se trataba de un corredor demasiado frío, prefiriendo otorgar sus aplausos y su fervor de aficionado a otros más espectaculares –aunque no tan rápidos.Pero a pesar de las facultades, la sangre fría y la inteligencia, no se libró de accidentes graves.
En Mónaco 1933 se rompió la pierna derecha de tan mala forma que perdió un año de actividad, le quedó más corta y le causaba terribles dolores al pilotar (un handicap que superó, aún a duras penas, con enorme entereza y fortaleza mental). Intentando calificarse para Indianápolis 1946, algo le golpeó el casco y permaneció una semana en coma. En 1952 disputó el GP de Suiza, una prueba de sport sobre el traicionero circuito de Berna (circuito donde había vencido tres veces antaño), en la que su Mercedes-Benz 300 SL se estrelló contra un árbol y le destrozó una pierna. "Gracias a Dios que ha sido la izquierda", bromeó Carach. "Tal vez me quede más corta y ya no cojearé más..."Pero no volvió a correr. Editó sus memorias en 1957, despidiéndose con una cita bíblica: "Ya no conduzco bólidos porque `todo aquí es temporal y bajo el cielo todas las cosas tienen su momento.´" En efecto, su momento había pasado. Tenía 56 años, una buena edad para retirarse, pero sólo le quedaban otros dos de vida
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The Intimidator - Primera Parte

En Mayo de 1975, el Dodge número 8 iniciaba la World 600 en el Charlotte Motor Speedway desde una modesta trigésimo tercera posición. Con un motor potenciado hasta 10000 RPM, y conducido por un tal Dale Earnhardt, desconocido piloto de 24 años, completó las 355 vueltas de la prueba terminando en la vigésimo segunda plaza, obteniendo un premio de 2425 dólares. Para el que iba a ser uno de los pilotos más grandes de la historia de la NASCAR, no era un debut demasiado sonado, aunque para el propio Earnhardt, aquel día fue uno de sus mayores triunfos.

Ralph Dale Earnhardt nació en abril de 1951 en Kannapolis, Carolina del Norte. Hijo de Martha Coleman y Ralph Earnhardt (foto izda.), vino a la vida con la velocidad corriendo por sus venas, ya que Ralph era uno de los mejores pilotos de carreras cortas sobre tierra de Carolina del Norte, llegando a ganar en 1956 el campeonato Sportsman, categoría inferior de la NASCAR.

Pese a que Ralph no quería que su hijo siguiese sus pasos bajo ningún concepto, por lo peligrosas que podían llegar a ser aquellas carreras, no pudo evitar que los sueños de aquel joven aspirante a piloto lo llevaran a dejar sus estudios. A partir de ese momento, él mismo se convirtió en un duro maestro, y enseñó a su hijo a correr, viéndolo participar en carreras de la categoría Hobby en su Kannapolis natal. Durante aquellos años, el joven Dale trabajaba a jornada completa en un taller de neumáticos, y por las noches se ocupaba de poner apunto su coche. Él mismo pagaba los gastos de mantenimiento del coche, pidiendo muchas veces dinero prestado para adquirir recambios, con la esperanza de poder devolverlo con los premios obtenidos en las carreras del fin de semana.

En 1973, un ataque al corazón terminaba con la vida de Ralph Earnhardt, mientras trabajaba en su coche en el garaje de su casa. No fue hasta muchos años después de su muerte, cuando Dale pensó que su padre podría por fin sentirse orgulloso de él.
Tras aquel revés, Dale se propuso llegar al éxito como piloto de carreras, y su determinación le llevó a competir en la categoría Sportsman, en la que su padre obtuvo sus mayores éxitos, corriendo en circuitos cercanos a su casa, como Hickory, Concord y Metrolina Fairgrounds.

En 1968, con tan solo 17 años, Dale contrajo matrimonio con Latane Brown, y en 1969 nacía su primer hijo, Kerry Dale. El año siguiente la pareja se separó, y en el 71 Earnhardt se volvió a casar, esta vez con Brenda Gee, hija de Bobby Gee, constructor de coches para la NASCAR. De esa unión nacieron primero una niña, Kelley King, en 1972, y después un niño, al que llamaron Ralph Dale Jr., en 1974. No mucho después del nacimiento de Dale Jr., la pareja se divorció.
Durante esa etapa, Dale sobrevivía dia a dia, pasando apuros económicos, y volcado de manera casi obsesiva en su sueño de llegar a ser alguien en el mundo de las carreras de “Stock Car”.

Ese sueño se hizo realidad con su participación en la World 600, la carrera más larga de la temporada de 1975, gracias a un trato con el presidente del Charlotte Motor Speedway, Richard Howard. Mientras Earnhardt competía por todo el sudeste del país intentando ganar el dinero suficiente para dar de comer a su familia, Howard se fijó en el ímpetu del joven aspirante, y convenció al piloto ocasional Ed Negre para que le diera una oportunidad cediéndole los mandos de su recién adquirido Dodge nº 8. Earnhardt terminó 10 posiciones por delante del propio Negre, y un puesto por delante del veterano Richard Childress, que más tarde tendría un papel importante en la carrera del piloto de Kannapolis.

Durante los tres años siguientes disputó un total de 8 carreras, la última de las cuales fue la Dixie 500 de 1978 en Atlanta, en la que condujo el segundo coche de Rod Osterlund, terminando en cuarta posición, un puesto por detrás del primer piloto de Osterlund, Dave Marcis.
Al terminar esa temporada, Marcis abandonó a Rod Osterlund para formar su propio equipo, lo que dejó al propietario con una lista de candidatos para ocupar su lugar. Al final se decidió por brindar una oportunidad al joven Earnhardt, y le confirmó como piloto de su Chevrolet para la siguiente temporada. Earnhardt consideró esa oferta como el mayor espaldarazo de su carrera.

En su primer año completo en la competición, Dale logró su primera victoria en la Winston Cup en Bristol, en su decimosexta carrera en la NASCAR. Ocho carreras después lograba su primera pole en Riverside. Al final de la temporada de 1979, Earnhardt consiguió un total de 11 finales dentro del Top5, terminando el campeonato en séptima posición, y arrebató el título de “Rookie” del año a pilotos como Harry Gant, Joe Millikan o Terry Labonte.

En 1980, con un joven y sólido equipo, y la firme determinación de llegar a ser un piloto de alto nivel, Earnhard batió al veterano Cale Yarborough y se hizo con la copa Winston, convirtiéndose en el único piloto de la NASCAR en haber ganado un campeonato la temporada siguiente de ser nombrado “Rookie” del año.

A mediados de la temporada de 1981, Osterlund vendió el equipo a Jim Stacy. Earnhardt, descontento con la forma de actuar del nuevo propietario, terminó la temporada pilotando para Richard Childress.

Al terminar el año, Childress se dio cuenta de que sus coches no estaban a la altura de un piloto de la categoría de Earnhardt, por lo que propuso a este unirse al equipo de Bud Moore, con el patrocinio de Wrangler.

Durante los dos años siguientes, los resultados de Earnhardt fueron bastante discretos, mientras Richard Childress montaba su equipo con Ricky Rud, y lo llevaba a luchar por el campeonato.
Earnhardt decidía entonces volver a unirse a Childress, y ambos iniciaban un programa de desarrollo para poder ganar el campeonato. Ninguno de los dos podía llegar a imaginarse el enorme éxito que iban a lograr juntos.

Continua Domingo 7 Febrero 2010
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